Bodegas Francisco Gómez

“Por picos, palas y azadones, cien millones de ducados; por limosnas para que frailes y monjas rezasen por los españoles muertos en combate, ciento cincuenta mil ducados; por vendas perfumadas para que los soldados españoles no se percatasen del hedor de los miles de enemigos muertos en combate, doscientos millones de ducados; por reponer las campanas de las iglesias seriamente averiadas a causa del continuo repicar a victoria de las armas españolas, ciento setenta mil ducados; y, finalmente, por la suma paciencia mostrada en tener que descender a estas pequeñeces ordenadas por Su Majestad Católica, a quien he regalado un reino, cien millones de ducados”. 

Las cuentas del Gran Capitan

Las cuentas del Gran Capitan

Efectivamente, éstas son las cuentas del Gran Capitán, pero Gonzalo Fernández de Cordova, del departamento comercial de Bodegas Francisco Gómez, no nos pasó la cuenta, sino que nos paseó por una de las bodegas más originales que hasta el sábado pasado, habíamos visto los miembros de la AAPET que acudimos a su invitación.

Gonzalo y Juan

Gonzalo y Juan

La Serreta, es una finca de 3.200 hectáreas y no me atrevo a escribir la equivalencia de esta superficie en «campos de fútbol» como normalmente se usa, porque no es una medida fija y amplío el razonamiento: Según el reglamento de este deporte, el ancho de un campo de fútbol, puede variar entre 45 y 90 metros y su largo entre 90 y 120 metros; en otras palabras, puede variar entre 4.050 y 10.800 m². En definitiva: es la única unidad de medida del universo que es a la vez ella misma y más del doble de ella misma, según convenga; por ello nos quedaremos con las hectáreas. La Serreta está situada en el Km. 8 de la carretera CV 813 llamada también la carretera de Villena a Pinoso, y linda con la finca El Chaconero de Bodegas Mendoza.  

Vista desde la torre

Vista desde la torre

 

Son 200 las hectáreas dedicadas al viñedo, utilizando las variedades de tempranillo y monastrell, que ya existían en el terreno original. Se arrancó todo lo que permanecía plantado y se realizó una nueva planificación incluyendo cabernet franc, merlot, sirac, petit verd, graciano, sauvignon blanc, verdejo y de nuevo más monastrell, pasando está ultima a ser la base de la elaboración de la bodega.

Racimos reventones

Racimos reventones

Juan Huertas, químico y enólogo, con 30 años en el mundo del vino, nos enseñó con detenimiento una espaldera en la que aparecía una pequeña torre o estación meteorológica que incorpora pluviómetro, termómetro, higrómetro y sondas para medir la humedad del terreno a 90, 60 y 10 cm de profundidad, también un dentrómetro que mide el crecimiento de la planta que se produce por la noche. El rendimiento es de 5.000 a 7.000 kg de uva por hectárea y se cosecha con máquina vendimiadora, que realiza en quince minutos lo que a mano tardaría más de cinco horas.

Juan señala el dentrómetro

Juan señala el dentrómetro

Durante el paseo entre las espalderas, nuestro compañero Juan Guill, descubrió un pequeño nido entre las ramas y los racimos de uva, y no pude resistir la tentación de tomar una foto.

El nido

El nido

Posteriormente nos trasladamos a los edificios de la bodega visitando primero el Santuario de la Gruta, una pequeña ermita-cueva excavada en la tierra y que posiblemente en un futuro se pueda realizar la santa misa.

El Santuario de la gruta

El Santuario de la gruta

Nos maravillamos ante la fachada principal de la bodega perteneciente a un palacio jerezano, que fue desmontada piedra a piedra y levantada de nuevo entre las dos naves principales.

La fachada palaciega

La fachada palaciega

Y ya entramos en la bodega, donde los operarios estaban realizando tareas de trasiego entre depósitos de acero inoxidable circundados por unas camisas de frío que mantienen la temperatura a 8º y que contienen 25.000 kg de uva, y la embotelladora que puede envasar 2.500 unidades a la hora y descendimos a la sala donde reposa el vino en barricas.

La bodega

La bodega

En las salas habilitadas para que el vino repose, hay 1.300 barricas y pudimos escuchar música clásica que según dicen los entendidos, mejora la elaboración de los caldos que contienen.

Vista de las barricas

Vista de las barricas

Pasamos después a las grandes galerías donde reposa el vino ya embotellado en grandes jaulas que contienen 176 botellas cada una y que guardan 300.000 botellas de la cosecha de 2008.

Jaulas y botellas, mas jaulas y mas botellas

Jaulas y botellas, mas jaulas y mas botellas

Y llegamos al Santuario del Fondillón “Quo Vadis” un vino delicado y misterioso, una joya, un vino real que ya gozaba de un gran prestigio en la corte de de Fernando el Católico o en los salones de Luis XIV, el Rey Sol de Francia, así mismo tanto Shakespeare como Emilio Salgari, lo nombran en algunas de sus obras y también Alejandro Dumas en el Conde de Montecristo y Daniel Defoe en Robinson Crusoe.

El Santuario del Fondillón

El Santuario del Fondillón

Y en dicho santuario encontramos una muestra del paso de Richard Smart (nacido el 6 de marzo de 1945 en Windsor, Nueva Gales del Sur, Australia) conocido viticultor y consultor, líder a nivel mundial sobre los métodos de viticultura, y que es conocido como “The Flying Vine-Doctor”. Se le considera responsable de revolucionar el cultivo de la uva debido a su trabajo sobre las técnicas de gestión de dosel.

El Quo Vadis en reposo

El Quo Vadis en reposo

Pues bien Richard Smart, visitó las Bodegas de Francisco Gómez el 25 de julio de 2008 y dejó su dedicatoria y autógrafo en uno de las barricas del Fondillón “Quo Vadis”, que mostramos en la siguiente fotografía.

Recuerdo de Richard Smart

Recuerdo de Richard Smart

Para salir pasamos por la sección de los nichos, un pequeño hueco donde puedes guardar tus vinos e ir a degustarlos cuando te apetezcan con familiares o amigos e incluso utilizar la sala de eventos para cualquier tipo de celebración.

Los nichos

Los nichos

Finalizamos la visita en la tienda degustando en primer lugar un Fruto Noble Sauvignon Blanc 2007, al que le siguieron el resto de variedades, acompañados de jamón y embutido elaborado en la misma bodega.

Bodegas Francisco Gómez tiene en proyecto la construcción de un hotel, que mostramos en la fotografía que aparece en su página web.

El proyecto de hotel

El proyecto de hotel

Y ya saben si quieren visitar las Bodegas de Francisco Gómez, sigan las indicaciones de la invitación y pregunten por Gonzalo Fernández de Cordova.

Fotos: Web de Bodegas Francisco Gómez y José Tomás Lozano

Invitacion

Invitacion

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